me pregunto cómo es que mi mamá no llora todos los días por no tenernos ahí. Porque ella sí se acuerda. Que un tiempo, hace mucho tiempo, la necesitábamos tanto. Que nos mostró cómo cerrarnos los chalecos, que nos tomó la mano para cruzar la calle. Que no sabíamos nada y ella nos enseñó (casi) todo.