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Moon Classics

  • thebaziledorantesciteerde uit2 jaar geleden
    —No lo soy, y si recogerme el cabello me obliga a ser una dama usaré trenzas hasta los veinte años —protestó Jo mientras soltaba su abundante melena castaña—. Detesto tener que crecer, convertirme en la señorita March, vestir de largo y ser una remilgada.
  • fatimalcastillo2605citeerde uitvorig jaar
    —Precisamente por eso lo hago.
    —¡No soporto a las jovencitas maleducadas y poco femeninas!
    —Pues a mí me sacan de quicio las niñas cursis y resabidas

    Me da risa como entre ellas dos son peace and love

  • fatimalcastillo2605citeerde uitvorig jaar
    En lo que a ti respecta, Amy —prosiguió Meg—, eres demasiado quisquillosa y remilgada. Los aires que te das hacen gracia ahora, pero si no cambias de mayor serás tan estirada como un pavo real. Me parece bien que tengas buenos modales y trates de hablar con propiedad, cuando no intentas dártelas de elegante, pero usar términos absurdos no es mejor que emplear palabras vulgares como hace Jo.

    Me encanta y me da risa como Meg las sermonea a sus hermanas

  • fatimalcastillo2605citeerde uitvorig jaar
    eres un encanto, querida, ni más ni menos —contestó Meg con cariño y nadie la contradijo, porque todos adoraban a la pequeña Beth, el ratoncito, la mascota de la familia.

    Amo como dicen que Beth es un amor y que nadie la contradiga :)

  • fatimalcastillo2605citeerde uitvorig jaar
    Margaret, la mayor de las cuatro, contaba dieciséis años, era una joven muy hermosa, rolliza, de piel clara y ojos grandes, con una larga cabellera castaña, sonrisa dulce y manos blanquísimas de las que estaba muy orgullosa. A sus quince años, Jo era muy alta, delgada y morena, y tenía un aspecto desgarbado que recordaba al de un potrillo, como si no supiese qué hacer con sus largos brazos y piernas. Su boca reflejaba un carácter decidido, su nariz resultaba cómica y sus ojos grises, perspicaces, no se perdían un solo detalle y lanzaban miradas unas veces fieras, otras divertidas y, en ocasiones, meditabundas. Su cabello, largo y abundante, era su principal atractivo, pero solía llevarlo recogido con una redecilla para que no le molesta

    Es un amor

  • fatimalcastillo2605citeerde uitvorig jaar
    molestase. De hombros redondeados y manos y pies grandes, Jo acostumbraba a llevar ropas holgadas y tenía el aspecto de una jovencita que se volvía mujer a su pesar y no se sentía cómoda en su nuevo papel. Elizabeth —o Beth, como todos la llamaban—, era una muchachita de trece años, de mejillas sonrosadas, cabello suave y ojos vivos, carácter tímido, voz tenue y semblante sereno, que casi nunca perdía la compostura. Su padre la había apodado «señorita Tranquilidad» con justa razón. Se diría que Beth vivía en un mundo propio, feliz, del que solo se aventuraba a salir para comunicarse con las pocas personas a las que quería y en quienes confiaba. Amy, a pesar de ser la menor, era uno de los miembros más importantes de la familia, o al menos eso pensaba ella. Era una niña de tez clara, ojos azules y cabello rubio que caía en tirabuzones sobre sus hombros. Pálida y delgada, se comportaba siempre como una damita atenta a sus modales.

    Yo sinceramente amo a Jo pero no me identifico

  • fatimalcastillo2605citeerde uitvorig jaar
    No entiendo cómo puedes escribir y actuar tan bien, Jo. ¡Estás hecha un Shakespeare!

    Amo como Beth admira tanto a sus hermanas

  • fatimalcastillo2605citeerde uitvorig jaar
    —Pues démonos prisa, acabemos de cenar. Amy, haz el favor de no perder tiempo levantando el meñique para sostener con más elegancia la taza —

    Me da mucha risa que Amy aun comiendo de esmera por ser educada JAJJA

  • fatimalcastillo2605citeerde uitvorig jaar
    Soy una egoísta! Pero me voy a esforzar por mejorar para que papá no se sienta defraudado cuando vuelva

    Amo como Amy trata de cambiar su forma de ser para mejorar por su papá y no se sienta defraudado de ella.

  • fatimalcastillo2605citeerde uitvorig jaar
    —Todas lo haremos —exclamó Meg—. Yo me preocupo demasiado por mi aspecto y no me gusta trabajar, pero voy a cambiar.
    —Yo intentaré ser lo que él llama una «mujercita», y procuraré no ser tan tosca e indomable y cumpliré con mis obligaciones en casa en lugar de querer estar siempre en otra parte —explicó Jo,

    Es lindo ver como ellas tratan de cambiar y madurar.

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