Lilián Carrasco
Lilián Carrascociteerde uit6 maanden geleden
–Tal vez sea que la vida a veces da tales vueltas que no queda ya absolutamente nada que decir.
Armando El Guateque
Armando El Guatequeciteerde uit6 maanden geleden
Y al cabo de un momento:
–Es un dolor extraño.
En voz baja.
–Morir de nostalgia por algo que no vivirás nunca
Hermes Bribiesca
Hermes Bribiescaciteerde uitvorig jaar
Era, por lo demás, uno de esos hombres que prefieren asistir a su propia vida y consideran improcedente cualquier aspiración a vivirla.
Adal Her
Adal Herciteerde uit21 dagen geleden
el vuelo de tu flecha si quieres saber tu futuro, me dijo mi padre.
DT_
DT_citeerde uit24 dagen geleden
Le hizo daño oír, al final, cómo Hervé Joncour decía en voz baja

–Ni siquiera llegué a oír nunca su voz.

Y al cabo de un momento:

–Es un dolor extraño.

En voz baja.

–Morir de nostalgia por algo que no vivirás nunca.
DT_
DT_citeerde uit24 dagen geleden
–Tal vez sea que la vida a veces da tales vueltas que no queda ya absolutamente nada que decir
b8105505799
b8105505799citeerde uitvorige maand
un adiós es una conversación seria.
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–Es un dolor extraño.
En voz baja.
–Morir de nostalgia por algo que no vivirás nun
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Tal vez sea que la vida a veces da tales vueltas que no queda ya absolutamente nada que decir
Frida A. Chiu
Frida A. Chiuciteerde uitvorige maand
sobre las paredes de papel aparecían y desaparecían sombras que no emitían ruido alguno. No parecía vida: si había un nombre para todo aquello, era teatro
Frida A. Chiu
Frida A. Chiuciteerde uitvorige maand
Se acordó de haber leído en un libro que los hombres orientales, para honrar la fidelidad de sus amantes, no solían regalarles joyas, sino pájaros refinados y bellísimos.
Frida A. Chiu
Frida A. Chiuciteerde uitvorige maand
–La gente de aquí mira cómo vuelan y en su vuelo lee el futuro.
Frida A. Chiu
Frida A. Chiuciteerde uitvorige maand
Aquel hombre para el que todos en aquel pueblo vivían, se movía siempre en una burbuja de vacío. Como si un precepto tácito ordenara al mundo que lo dejaran vivir solo.
Frida A. Chiu
Frida A. Chiuciteerde uitvorige maand
Minúsculas olas circulares depositaban el agua del lago en la orilla, como enviadas allí desde lejos.
Frida A. Chiu
Frida A. Chiuciteerde uitvorige maand
Cumplió treinta y tres años el cuatro de septiembre de 1862. Llovía su vida, frente a sus ojos, espectáculo quieto.
Frida A. Chiu
Frida A. Chiuciteerde uitvorige maand
ocupó los meses del verano en diseñar un parque donde sería leve, y silencioso, pasear. Lo imaginaba invisible como el fin del mundo.
Frida A. Chiu
Frida A. Chiuciteerde uitvorige maand
–¿Cómo es el fin del mundo? –le preguntó Baldabiou.

–Invisible.
Frida A. Chiu
Frida A. Chiuciteerde uit2 maanden geleden
–¿Y dónde quedaría, exactamente, ese Japón?

Siempre recto. Hasta el fin del mundo.

Partió el seis de octubre. Solo.
Frida A. Chiu
Frida A. Chiuciteerde uit2 maanden geleden
El mar que rodea esta isla –declaró el almirante con cierta solemnidad– es desde hoy mucho menos profundo.
Frida A. Chiu
Frida A. Chiuciteerde uit2 maanden geleden
–No hay elección. Si queremos sobrevivir, tenemos que llegar hasta allí.

Silencio.
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