Comencé por el concepto de una gran fuerza que ha creado a los seres humanos; la idea de que hemos sido creados por el universo para probar su existencia. Si no hubiera una mente consciente singular, la existencia del universo en sí mismo sería inverificable. No existiría. En todo el tiempo transcurrido, eones de tiempo, el universo ha nutrido las formas de vida cuya conciencia ha hecho que el universo continúe existiendo. Por lo tanto, todos nosotros tenemos en común que nos hemos materializado en la Tierra por deseo del universo. Los que están enfermos, los que permanecen postrados en una cama y los niños cuyas vidas terminan casi antes de haber comenzado son iguales en su relación con el universo. Cada uno es capaz de hacer una contribución positiva al mundo a través de la simple observación, sin importar sus circunstancias.