Elaine Vilar Madruga

El cielo de la selva

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  • Bety Ibarraciteerde uit2 jaar geleden
    Para mis bisabuelas, que parieron demasiado.
    Y para mis tías, que decidieron no parir.
  • Grisciteerde uit2 jaar geleden
    La naturaleza de la muerte es una para todos, es un idioma común de las especies.
  • ESMEciteerde uit2 jaar geleden
    se viene a morir, a la vida me refiero, y a la selva también
  • Marielle Ventura Hernándezciteerde uit4 maanden geleden
    Como si el agua cambiara las cosas.
    Como si el agua refrescara las ausencias.
    Como si el agua pudiera apaciguar aquella migraña que se extendía, pico y pala, sobre su ojo izquierdo, su frente y ahora también sobre su mandíbula.
  • Marielle Ventura Hernándezciteerde uit4 maanden geleden
    igual a las gallinas tristes de los corrales que viven cacareando al sol, que sin el sol no son gallinas sino carne muerta con plumas.
  • Ana Fernández-Cerveraciteerde uit8 maanden geleden
    Carajo, toda la vida me he preguntado por qué se nace, por qué se escoge nacer cuando es tan bueno no existir, no ser nada, no sentir el peso de esta vida de mierda sobre los hombros
  • YamYamciteerde uit9 maanden geleden
    Todos los hombres miran de igual manera, como si desnudaran, como si tuvieran cuchillos en los ojos y a tajazos te quitaran la ropa.
  • YamYamciteerde uitvorig jaar
    Varias muertitas batieron palmas cuando notaron que el niño era moreno, igualito a ti, que no había heredado nada del padre, y las que tenían ojos lloraron tierra, y las que no los tenían se hurgaron las cuencas en recuerdo del pasado, y Copita chasqueó la mandíbula con felicidad absoluta. Se juntaron todas para festejar el nacimiento del niño como si fuera también de ellas.
  • YamYamciteerde uitvorig jaar
    Las muertas no se marcharon. Aunque no podían abandonar el refugio de la selva, aunque les estaba vedado el terreno de los vivos, insistieron en permanecer entre los árboles mientras respiraban a tu lado, uno dos tres cuatro, puja, uno dos tres cuatro cinco seis siete ocho, puja de nuevo. Todas iban a parir contigo, incluso Copita, recién llegada al reino de las muertas, que movía las manos para indicarte los períodos de inhalación y expiración.
  • graciela pedrocheciteerde uitvorig jaar
    Aquí no somos carniceros sino sobrevivientes,
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