Edmundo Valadés

El libro de la imaginación

Esta antología propone al lector un viaje a portentos y prodigios imaginativos. Incluye varios centenares de textos breves en los que los autores de todos los tiempos concretaron, con precisión y brevedad admirables, agudezas, minificciones, epigramas y fantasías que hacen un todo fascinante.
200 afgedrukte pagina’s
Auteursrechteigenaar
Bookwire
Oorspronkelijke uitgave
2015
Jaar van uitgave
2015
Hebt u het al gelezen? Wat vindt u ervan?
👍👎

Impressies

  • Alexis Hernández Núñezdeelde een impressievorig jaar
    👍De moeite van het lezen waard
    🔮Verborgen diepten
    💡Heel leerzaam
    🚀Verslavend
    😄Hilarisch

  • Crista Aundeelde een impressie4 jaar geleden
    👍De moeite van het lezen waard

Citaten

  • Alexis Hernández Núñezciteerde uitvorig jaar
    el elefante reúne la astucia y la fuerza. La suya no es la penosa astucia que basta para eludir una persecución o para obtener comida, sino la astucia que dispone de la fuerza para grandes empresas. Por donde pasa este animal queda una amplia huella. Además, tiene buen carácter, sabe entender una broma. Es un buen amigo, pero también es un buen enemigo. Es muy grande y muy pesado, y, sin embargo, es muy rápido. Su trompa lleva a ese cuerpo enorme los alimentos más pequeños, hasta nueces. Sus orejas son adaptables: sólo oye lo que quiere oír. Alcanza también una edad muy avanzada. Es sociable, y no sólo con los elefantes. En todas partes se le ama y se le teme.
  • Alexis Hernández Núñezciteerde uitvorig jaar
    Cierto día Chuang Tzu y Hui Tzu paseaban por el puente del río Hao. Chuang Tzu dijo: “Mira cómo saltan los pececillos aquí y allá, donde quieren. ¡Esto es lo que más agrada a los peces!” Hui Tzu dijo: “¿Acaso eres un pez? ¿Cómo sabes lo que agrada a un pez?” Chuang Tzu dijo: “Tú tampoco eres yo mismo. ¿Cómo sabes que yo no sé qué agrada a los peces?” Hui Tzu dijo: “Puesto que yo no soy tú y por tanto no puedo saber si tú lo sabes, también tú, puesto que no eres pez, no puedes saber qué agrada a los peces. Mi argumento aún conserva toda su validez”. Chuang Tzu dijo: “Volvamos al punto de partida. Me preguntaste cómo sabía lo que agradaba a los peces. Pero cuando me lo preguntaste, tú ya sabías que yo lo sabía.Tú sabías que yo lo sabía por el hecho de estar aquí, en el puente Hao. Todo conocimiento pertenece a este tipo. No puede explicarse con ayuda de ninguna argumentación”.
  • Alexis Hernández Núñezciteerde uitvorig jaar
    Todo el coro del cielo y los aditamentos de la tierra —todos los cuerpos que componen la enorme fábrica del universo— no existen fuera de una mente; no tienen otro ser que ser percibidos; no existen cuando no los pensamos, o sólo existen en la mente de un Espíritu Eterno.

Op de boekenplanken

fb2epub
Sleep je bestanden hiernaartoe (maximaal 5 per keer)